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jueves, 2 de abril de 2009

Jornada sobre Matrimonio, uniones no matrimoniales y otras formas de convivencia.


FUNDSOCIAL con la colaboración de UIC
JORNADA:MATRIMONI, UNIONS NO MATRIMONIALS I ALTRES FORMES DE CONVIVÈNCIA. Noves perspectives jurídiques i econòmiques per al Capital Social

Dia: Dissabte 4 d’abril 2009
Lloc: Universitat Internacional de Catalunya (UIC). Saló de Graus.
C. Immaculada 22, Pàrking inclòs
Inscripcions gratuïtes: 93 252 14 35 (de 16.30h a 20.00h.) o lperez@fundsocial.org

PROGRAMA:
9.15h. Presentació de la Jornada
- Sr. Josep Vila. President de FundSocial

9.30h. Conferència inaugural.
“Els nous reptes de la família a Espanya i Catalunya”
- Sr. Raúl Sánchez. Director de l’Institut d’Estudis Superiors de la Família UIC

10.30h. Pausa - Cafè

11.00h. Ponències tècniques.
“Matrimoni, unions no matrimonials, situacions de convivència: problemàtica jurídica i econòmica”

Presenta: Sr. Manel Silva. Advocat i membre de FundSocial

- Dra. María del Carmen Gete-Alonso. Catedràtica de Dret Civil UAB. “La configuració del matrimoni, les unions no matrimonials i altres formes de convivència”

- Prof. Clara Orpinell. Advocada. “La ruptura: matrimoni i unions no matrimonials: mesures, efectes personals i patrimonials”

- Hble. Sr. Josep Miró. Director de l’Institut d’Estudis del Capital Social UAO. “Implicacions econòmiques i de Capital Social del matrimoni i les unions no matrimonials”

12.15h. Taula Rodona.
“Valoracions del projecte de Llibre II: perspectives jurídica i política”

Modera: Dra. Marta Gámiz. Prof. de Dret Civil UIC i Consultora de Dret UOC
- Hble. Sra. Núria de Gispert. Ex Consellera del Departament de Justícia de la
Generalitat, membre proposat per CiU
- Sr. Antoni Bosch. Notari. Prof. Associat de Dret Civil UIC, membre proposat pel PPC
- Dr. Albert Lamarca. Prof. Titular de Dret Civil UPF, membre proposat per ERC
- Dr. Rafael Arenas. Catedràtic de Dret Internacional UAB, membre de L’Observatori de
Dret Privat, proposat pel PSC-CpC

13.30h. Cloenda.
“Els principis jurídics de la reforma del Dret de Família”
- Sra. Anna Llanza. Directora de l’Observatori de Dret Privat de la Generalitat de Catalunya

lunes, 15 de diciembre de 2008

Nadie tiene derecho al matrimonio.


Transcribo una entrada de la página web "familiaenconstruccion", en la que Joan Carreras hace una exposición sobre el "pretendido derecho al matrimonio".

En los tiempos que corren conviene decir bien alto que el matrimonio es como un hijo: nadie -entendiendo por nadie, ninguna persona individualmente considerada- tiene derecho a él. Es decir ningún hombre, ninguna mujer tiene derecho a casarse.

Esta afirmación tan rotunda puede llamar la atención. De hecho, la formulamos rotundamente para que produzca ese efecto en los lectores. Nadie tiene derecho a casarse por la sencilla razón de que el matrimonio -como los hijos- es cosa de dos. Ninguna persona tiene derecho a tener un hijo. Ninguna persona tiene derecho al matrimonio. Estrictamente hablando los titulares del derecho al matrimonio son única y exclusivamente la pareja conyugal en la que no concurran impedimentos en su ejercicio.

Algún autor distingue entre el derecho fundamental al matrimonio (que corresponde a toda persona por el hecho de serlo) y el ejercicio de ese derecho, el cual es siempre de la pareja conyugal (1). Probablemente esta distinción es más correcta que la formulada por mí, pero a efectos prácticos y periodísticos lo importante es señalar que el ejercicio del derecho al matrimonio es cosa de dos. Y que el mismo esquema debe aplicarse al hijo: sólo los cónyuges tienen el derecho inalienable de tener un hijo, es decir, de poner en acto los medios necesarios según naturaleza para engendrar su prole y para educarla según sus principios.

El matrimonio no es la institución en la que se encuentran dos derechos individuales a tener relaciones sexuales o afectivas y reproducirse. Así es como se presenta nuestro actual sistema de derecho familiar. Las personas tienen libertad para casarse. "Todos" tienen derecho a casarse. Se han ampliado las libertades en nuestro país! También los homosexuales y las lesbianas pueden casarse y reproducirse, bien por la técnicas de reproducción artificial, bien por la vía de la adopción.

Si se tiene en cuenta que en España existe la posibilidad de que personas singulares o individuales puedan recibir niños en adopción y convertirse en padres, parecería que tienen toda la razón aquellos homosexuales que opinan que han sido discriminados durante siglos impidiéndoseles la realización personal de sus vidas. Si toda persona tiene derecho a reproducirse, ¿por qué se les niega ese derecho a los homosexuales?

Pues bien, el razonamiento falla en la primera premisa. Nadie tiene derecho a reproducirse. Eso puede decirse de los animales. Si alguien se considera animal entonces que se reproduzca como quiera, ahora bien, que no hable de derechos, porque estos pertenecen al mundo de las personas. No me importa que el Estado reconozca esos derechos. Estamos hablando en serio. La persona humana merece una consideración y tiene derecho (si es lícito hablar así para alguien que todavía no ha venido al mundo) a nacer en una familia naturalmente constituida, teniendo un padre y una madre. Este derecho del hijo es incompatible con los pretendidos derechos individuales a la reproducción.

En definitiva, muchos de los derechos que pertenecen al ámbito del matrimonio y de la familia no son derechos de libertad, es decir, no corresponden a la persona por el mero hecho de serlo, sino que tienen su fundamento en la conyugalidad. Con otras palabras, sólo el hombre y la mujer que se entregan el uno al otro en alianza irrevocable tienen derecho a que todas las demás instancias cívicas y religiosas reconozcan la legitimidad de esa entrega y de esa unión. En eso consiste el casarse. Nadie casa a nadie; sólo el hombre y la mujer pueden casarse si realmente quieren hacerlo, es decir, si están dispuestos a entregarse recíprocamente y a convertir sus existencias en una comunidad de vida y de amor conyugal.

_____________________
(1) Héctor Franceschi, Riconoscimento e tutela dello "ius connubii" nel sisstema matrimoniale canonico, Editrice Giuffrè, Milano 2004, pp. 392-93.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Voto popular: California, Florida y Arizona blindan el matrimonio hombre-mujer

Publicado en Forumlibertas.

Florida cambiará su constitución y el voto pro-familia en California ha vencido a famosos, prensa y políticos gays.


Pese a los millones invertidos en defender el matrimonio homosexual por parte de Angelina Jollie, Brad Pitt, George Lucas y mil famosos más, parece que los ciudadanos de a pie han ganado: el matrimonio en California será, por su Constitución, sólo de hombre y mujer.

Las televisiones de California emitieron un anuncio de mormones barbudos armados con rifles que entraban en la casa de un inocente matrimonio de lesbianas y rompen su licencia matrimonial. Era una forma, nada sutil, de insistir en que votar por el matrimonio “sólo hetero” era fanatismo religioso y violencia.

La alcaldía de San Diego votó (seis contra dos) que la ciudad se oponía oficialmente a la Proposición 8 de matrimonio “sólo hetero”. La empresa Pacific Gas & Electric donó 250.000 dólares para luchar contra la Proposición 8. Todos los obispos episcopalianos de California, afines al homosexualismo político, predicaron contra la Proposición 8.

Apple donó 100.000 dólares contra la Proposición 8. Google hizo un anuncio público: la empresa estaba corporativamente contra la proposición 8. Los famosos de California, y casi todo Hollywood, hicieron campaña contra la proposición.

Y sin embargo, la Proposición 8, ha ganado, financiada solo con el bolsillo de contribuyentes de a pie, sin apoyo de famosos, y coordinada por una enorme alianza interreligiosa. Ha sido la victoria de la gente de la calle, de las familias normales, contra el “establishment” político, de la gran empresa y de los medios de comunicación.

Hay que recordar que en el 2000 los californianos votaron ya a favor de que el Estado se abstuviese de reconocer como matrimonio cualquier unión que no fuese de un hombre con una mujer. Pero la expresión popular fue anulada en mayo de 2008, saboteada (así lo sintió la gente) por el Tribunal Supremo de California.

Para el votante de a pie, jueces activistas y lobbistas gays habían impuesto su criterio desoyendo al ciudadano. Así que, en pocos meses, iniciaron la Proposición 8 para cambiar la constitución de California y especificar que el matrimonio será sólo de hombre y mujer. Una gran victoria para la sociedad civil y una derrota colosal para el lobby gay, que veía en California su paraíso legal y social.

Con el 86% de las urnas californianas ya abiertas, la proposición 8 contaba con un apoyo del 52% de los votantes. Las urnas que quedan, de zonas más rurales o lejanas, confirmarán el resultado.

También Arizona y la populosa Florida han votado a favor de definir el matrimonio como unión hombre-mujer. Aunque Florida ha votado por Obama, el 62% de los votantes ha aprobado esta definición, por lo que se supera el 60% que pide la ley para modificar la constitución del Estado.

De hecho, todos y cada uno de los condados de Florida (excepto uno, el condado Monroe, núcleo gay en los lujosos Cayos de Florida), han votado a favor de blindar el matrimonio en la Constitución. Hay que decir que según las encuestas (y los medios) nunca se esperó que hubiera más de un 59% de votos a favor... una vez más, la realidad, con su 62%, superó a las previsiones, quizá retocadas por el ideario de los medios.

Arizona repetía intento: en 2006 ya lo había intentado, pero no lo consiguió por algunos detalles en la forma en que estaba redactado. Cambiando algunas palabras por fin los ciudadanos han definido de forma definitiva en su Constitución el matrimonio como la unión de dos sexos.

Así, Arizona, Florida y California se suman a otros 27 estados que desde el 2004 han votado medidas para definir el matrimonio, exclusivamente, como unión hombre-mujer. Se ha tratado de una reacción popular, casi siempre mediante referendos ciudadanos, para proteger las legislaciones estatales del activismo de jueces políticamente pro-homosexualistas, como fueron los del Tribunal Supremo de Massachusetts que en 2004 indignaron a las familias norteamericanas.

Tres años después del aprobarse el matrimonio homosexual en España y Canadá, en Estados Unidos aparece más lejano que nunca, incluso en California. Ha sido la acción popular y comunitaria y, como demuestra el caso de Florida, ha sido en muchos casos la misma gente que ha votado a Obama.