Mostrando entradas con la etiqueta Miró i Ardèvol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miró i Ardèvol. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de octubre de 2009

MANIFESTACION 17 DE OCTUBRE: CADA VIDA IMPORTA

Declaraciones de Josep Miró i Ardèvol publicadas en Forum Libertas

"La manifestación es un acto de ciudadanía de todos aquellos que sienten respeto por la vida humana”

El presidente de E-Cristians habla de la manifestación del 17 de octubre en Madrid contra la reforma del aborto pretendida por el Gobierno


Josep Miró i Ardèvol es el presidente de una de las más de 40 asociaciones de la sociedad civil española que se juntarán el 17 de octubre bajo el lema ‘Cada vida importa’ para reivindicar la vida, la figura de la mujer y la maternidad ante una reforma de ley que permitiría el aborto libre.

El presidente de E-Cristians es también el director del Instituto de Estudios del Capital Social (INCAS) del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE) de la Universitat Abat Oliba CEU de Barcelona. Fue conseller de la Generalitat entre los años 1984 y 1989.

Además de las 44 asociaciones de carácter nacional, un total de 4 continentes, 23 nacionalidades y 61 asociaciones de todo el mundo se han involucrado a favor de la vida y la mujer en este encuentro.

A continuación Miró i Ardèvol aborda para ForumLibertas.com los aspectos más relevantes de la manifestación del 17 de octubre.

¿Qué importancia le da a la manifestación contra la reforma del aborto del Gobierno del día 17 de octubre?

Dependerá de la convocatoria, si es una gran manifestación con cientos de miles de personas el efecto sobre la ley y sobre el Gobierno en las actuales circunstancias serán positivas para que altere el normal curso de una ley injusta que desampara a la mujer. Además, las circunstancias en las que se da esta manifestación son muy distintas a las que se dieron cuando se aprobaron otras leyes polémicas; eso le confiere un impacto muy superior a la de las grandes manifestaciones precedentes.

“A la manifestación acudiremos los que estamos en contra del aborto”

¿Quiénes piensa que pueden acudir a esta manifestación?

Claramente los que estamos en contra del aborto. Pero más allá de ello también todas aquellas personas que se oponen a aspectos concretos de una ley tan brutal como la que quieren aprobar. Incluso en las actuales circunstancias y más allá todavía, la manifestación puede convertirse en un punto de encuentro de quienes rechazan la política irresponsable y demagógica de Rodríguez Zapatero que sitúa al país en unas situaciones tan desastrosas que hará muy difícil el que podamos recuperarla.

¿Se trata de una manifestación de la Iglesia?

No, en ningún caso, ni de la Iglesia ni tan siquiera confesional. Es un acto de ciudadanía de todos aquellos que sienten un mínimo respeto por la vida humana y que creen que la dignidad de la persona no depende de su perfección racial.

“La organización dispone de un sistema de autobuses organizado al que se puede acceder a través de la web de Mucho en común”

La sentencia de 1985 del Tribunal Constitucional protege la figura paterna sin permiso paterno y en esa misma línea han ido los pronunciamientos del Consejo de Estado, el Consejo Fiscal y el Consejo General del Poder Judicial. ¿Por qué si hay una inconstitucionalidad no se puede actuar desde las estancias judiciales contra las propuestas del Gobierno?

Sí que se puede actuar y se prevé que sea así. Otros grupos parlamentarios como el PP –que tiene una mayoría como principal partido de la oposición- pueden recurrir la ley ante el Tribunal Constitucional (TC). Un ejemplo que se encuentra en este trámite esperando el dictamen del TC es la ley que permite el matrimonio entre homosexuales.

El problema es que el TC está degradado y sus manifestaciones respecto a recursos de este tipo tardan mucho. Además como no existe la posibilidad de suspensión cautelar las leyes pendientes de dictamen se van aplicando. Lo que sí cabe esperar es que el dictamen que manifiesta el TC pueda constar de efectos retroactivos, pero en todo caso entramos en el terreno de la especulación.

¿Para acudir a Madrid desde otros lugares de España qué está previsto?

Mucha gente irá con sus propios recursos, por ejemplo de Cataluña las facilidades del AVE y del avión harán que este sea un recurso muy utilizado.

Pero la organización dispone de un sistema de autobuses organizado a nivel de toda España al que se puede acceder a través de la web de Mucho en común. En el caso de Cataluña y en coordinación con el sistema general las inscripciones pueden realizarse a través de E-Cristians (teléfono 93 206 08 83).

sábado, 26 de septiembre de 2009

2ª parte comida coloquio con Miró i Ardèvol

Como ya anunciábamos, a continuación podéis ver el video en el que don Josep Miró i Ardèvol responde a una pregunta que le formularon. Se trata de qué pequeñas medidas podríamos llevar a cabo cada uno, de acuerdo con los objetivos de la Asociación. La respuesta está ahí:

domingo, 20 de septiembre de 2009

Extracto de la comida coloquio con Don Josep Miró i Ardèvol


En la comida coloquio, don Josep Miró i Ardèvol -Presidente de ecristians- expuso el panorama que se nos abre en el curso que iniciamos. Nos situó en el marco general encuadrado por dos dos aspectos: el de la crisis económica y el del hecho de que por primera vez el Presidente del Gobierno haya sido custionado.
Sobre la crisis económica señaló la acumulación de problemas extraordinario: el paro; la falta de generación de ocupación; las crisis de las pensiones; decrecimiento de la productividad; falta de competitividad, con el indicador de que España está en el primer lugar en facilidad para cerrar empresa, y ocupa el 117 ó 118lugar en la dificultad que existe en España para abrir nuevas empresas; el endeudamiento de empresas y familias y el del Estado.
Sobre el Gobierno de Rodriguez Zapatero, señaló que surge por primera vez el cuestionamiento y la fragilidad política. También por primera vez se habla de una alternativa concreta para sustituir a Zapatero en las próximas elecciones. Algunos elementos maduros dentro del PSOE se han convencido que perderán las elecciones y plantean la candidatura de Almunia.

En el video que hemos añadido, el ponente expone algunos elementos destacados en el panorama que se nos presenta:
En primer lugar señala la ley del aborto. Respecto al acuerdo del Consejo del Estado, cuya noticia ha saltado hoy a la prensa, cuesta entender que la Sentencia del Tribunal Constitucional, que protege al no nacido, sea compatible con la ley de plazos. Por qué el Gobierno ha ido por esta vía y no por la de los supuestos, que es la que defendió Felipe González.
También sorprende que Landelino Lavilla haya votado a favor de que los Comités de ética que determinarán que uun aborto pueda realizarse o no, que excluye a los profesionales que tengan un conocido criterio contrario al aborto; esto significaría una exclusión en razón de las ideas y no de la calificación profesional de la persona. Más concretamente se traduciría en que los católicos, por definición, no podrán formar parte de los Comités de ética.

Añadió que se trata de una ley brutalmente eugenésica, ya que permite en cualquier periodo de la gestación, eliminar al que ha de nacer por razón de determinados grados de dependencia o de imperfección, aunque no supongan peligro ni para la madre ni para él. Eso es eugenesia pura y dura. Esto es el programa T4 aplicado a los propios alemanes en la Alemania Nazi.

Se da un elemento de importancia que mostrará la fragilidad del Gobierno. Se trata de la manifestación del 17 de octubre. Toma dimensión política muy considerable en el sentido de que, si resulta ser una manifestación "río", evidentemente tocará al Gobierno, a diferencia de otras manifestaciones que haya habido; ya que, según las reglas socialistas, una vez más se cuestionará la capacidad de Zapatero para interpretar correctamente la realidad y adoptar decisiones políticamente aceptables.

Por otra parte informó acerca del lanzamiento de una campaña específica, desde una perspectiva nueva que se llamará "mucho en común". Tiene por objeto dirigirse a todas aquellas personas que no militan particularmente contra el aborto, pero que pueden pensar que esta ley supera los límites razonables; con esta iniciativa se puede llegar a personas de voto socialista.

Otro factor que nos ocupará este curso es el de la prostitución. A partir del mes de enero del 2009 está vigente un Decreto contrario al tráfico humano por razones sexuales. Contiene más de 60 medidas concretas y, en lo que va de año, no se ha aplicado ni una sola de ellas. Esto para el Gobierno es muy incómodo. Por ejemplo una de las medidas es la de acabar con los anuncios de prostitución en los periódicos. Otra de las medidas es investigar si hay tramas organizadas detrás de esos anuncios que, evidentemente en la inmensa mayoría las hay, porque los anuncios están financiados por empresas. Presionar en esta línea también tiene un valor añadido porque dentro del propio ámbito socialista hay dos posiciones irreconciliables: una que quiere la abolición de la prostitución y otra que quiere su legalización.

Tampoco nos tendría que pasar por alto aqui en Cataluña, las iniciativas que son protegidas desde el Departamento de Enseñanza de la Generalitat, que apoya en distintas escuelas públicas la erradicación de toda referencia a las Navidades y a la Semana Santa, justificándolo. Impulsar estas iniciativas no se trata de una cuestión de aconfesionalidad, sino de una cuestión de cultura, de adscripción a una tradición cultural independientemente de que se sea creyente o no.

Elemento colateral, se trata de otra iniciativa, no cristiana que es la de "Acción para la democracia", para conseguir que se modifique la ley electoral, con el fin de conseguir la elección directa de Diputados y Concejales.

En todo este contexto es evidente que la gente del mundo del Derecho tendría muchas cosas que hacer. Don Josep Miró i Ardèvol aprovechó está ocasión para incentivar a que de la reflexión, que es necesaria siempre, la Asociación pasara a la acción. Desde nuestro ámbito se pueden hacer muchas iniciativas directamente, o apoyando logísticamente a iniciativas que emprenden unos terceros. Lo que es seguro es que la Asociación puede realizar un servicio extraordinario, mayor incluso al que ya se está realizando.

(En un próximo post colgaremos el video de la respuesta del ponente en la que concreta en qué se podrían materializar las iniciativas de Juristes Cristians de Catalunya)

martes, 15 de septiembre de 2009

COMIDA COLOQUIO CON JOSEP MIRO I ARDEVOL


Comida Coloquio con
JOSEP MIRO I ARDEVOL
“Panorama social y cultural del curso que se inicia”
Día 18 de septiembre, a las 14’15 h,
en el restaurante Temporada Paradís
(Calle Manuel Girona, nº 7)

Es necesario que quienes asistan lo confirmen antes del día 17 de septiembre a la dirección secretaria@juristescristians.org, o al teléfono 93 215 90 38, con el fin de hacer las reservas en el restaurante. El precio del cubierto es de 36 euros por persona.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Los desafíos de la comunicación en nuestras sociedades


Publicado en ForumLibertas el 19 de noviembre de 2008.

Ante el Consejo Pontificio para los Laicos, Miró i Ardèvol urge a recuperar la unidad de significado entre emisor y receptor


En nuestras sociedad, cada vez resulta más difícil hallar la unidad de significado como consecuencia de la marginación de la verdad en la cultura postmoderna, y por tanto establecer comunicación entre emisor y receptor. Así lo ha señaló el presidente de E-Cristians, Josep Miró i Ardèvol en una ponencia sobre los desafíos de la comunicación para los laicos, que pronunció el viernes 14 de noviembre en Roma, durante la XXIII Asamblea del Consejo Pontificio para los Laicos.

Por su interés, reproducimos a continuación el contenido íntegro de la ponencia:

Podría empezar y terminar diciendo que la comunicación cristiana debe servir al mismo fin al que sirve la Iglesia, desde la especificidad de su ámbito, y este no es otro que alentar la experiencia de Dios. Porque la Iglesia existe en lo substancial para dar testimonio del Dios vivo. No existe para sí misma. Por consiguiente, carece de sentido la pregunta de qué Iglesia queremos, sino que la cuestión que ilumina es qué Iglesia quiere Dios. Y la respuesta sólo podemos hallarla en Jesucristo. ¿Y qué hizo Jesucristo? El Santo Padre nos dio la respuesta preciosa en su sencillez. Jesucristo vino a traernos a Dios. La comunicación cristiana es servidora también de esta misión.

La raíz latina de comunicar, comunicare, nos dice mucho del sentido del concepto. Significa compartir algo, poner en común. Comunicar está, por consiguiente, en la raíz del cristianismo, no sólo por su origen, digamos técnico, con los géneros de la predicación, de la epístola, sino por su sentido profundo. Dios se comunica con el hombre a través de los tiempos, y siendo Dios caridad, resulta entonces que comunicación y amor son, en su sentido profundo, inseparables. Es así desde el mismo Génesis. La Revelación es la Gran Comunicación, la Buena Nueva. Por tanto, comunicar para los cristianos debería ser, antes que nada, un acto de amor, de caridad. Éste es el principal y primer fundamento del que ya habla Santo Tomás en la Summa Teológica.

Si un hombre solo, el habitante de un desierto sin vida, grita con fuerza, ¿se habrá producido un acto de comunicación? No, claro está. Si no hay vida, si el otro no existe, no se da la comunicación, aquel compartir, que necesita de la existencia del prójimo. Y el cristiano sólo puede desear de este prójimo lo que quiere para si. De ahí que comunicar ha de ser un acto que procura el bien, promueve la verdad, persigue la justicia, busca la belleza, porque esto es lo que deseamos para nosotros. Este sería un segundo fundamento. Esta debería ser la pretensión cristiana.

Christifideles Laici señala, recordando la palabra del Concilio Vaticano II, la necesidad de cooperar en comunicar la palabra de Dios (33), una necesidad que se desprende de la nueva evangelización (34), basada en la búsqueda y la adhesión a Cristo (34), y de hacerlo por todo el mundo (35), “incluidos los que no creen en Cristo”. Al actuar de esta manera, persiguiendo su propio fin salvífico, no sólo comunica al hombre la vida divina sino que también difunde el reflejo de su luz sobre el universo, sana y eleva la dignidad humana, consolida la cohesión de la sociedad y llena de profundo sentido la actividad cotidiana de los hombres”(36). Dice Christifideles Laici, utilizando palabras de la Constitución Gaudium et Spes, “Es una definición completa de cuál debe ser la tarea de la comunicación cristiana: aportar luz, promover la dignidad, y la cohesión social, ser portadores de sentido, dirigido todo ello a la consecución del bien común” (42).

Para ello necesitamos ser libres. Libres para invocar el nombre del Señor (39), dice Christifideles Laici. Serlo por el marco jurídico que nos acoge; el estado de derecho, pero también libres de dependencias económicas, y servidumbres ideológicas que nos condicionen (39).

Como todo acto humano, la comunicación posee una técnica que debe ser conocida y bien aplicada. No basta con amar la belleza para hacer una buena escultura, se necesita dominar la técnica. “Competencia profesional, con honestidad humana, espíritu cristiano, como camino de la propia santificación” (43), nos reclama Christifideles Laici. Y esa técnica y competencia exige contemplar unos conceptos elementales de la comunicación, pero no por ello menos decisivos. Los resumo.

Todo proceso de comunicación exige un emisor que se dirige a un receptor, el prójimo, mediante un canal y un código determinado. Esos son los 4 conceptos básicos que exigen atención.

Como emisor es necesario definir con claridad cómo concretamos lo que de específico debe mostrar nuestro comunicar, en el marco de los criterios generales anunciados.

¿A qué receptor nos dirigimos? Ésta es otra exigencia elemental, porque de su clara identificación depende en buena medida el canal y el código de significados que utilicemos. Para una organización universal como la Iglesia, con un centro jerárquico, el Papa, claramente establecido, esta cuestión del receptor, exige la introducción de otro concepto determinante: la mediación. El Papa, la Iglesia, habla a todo hombre y a toda mujer, pero para que llegue con la eficacia que reclamaba Juan XXIII en Pacem in Terris, es necesario que además de la literalidad del mensaje, llegue su adaptación de acuerdo con el canal, y el código, es decir el tipo de signos y reglas que nos permiten decir algo que pueda ser bien comprendido. Mediar con fidelidad es clave en el proceso de comunicación de la Iglesia.

El canal, el medio que soporta la comunicación, condiciona el código que utilicemos. Un periódico en papel no puede tener el mismo enfoque que uno digital. La pregunta básica sobre el canal es a quién dirijo mi mensaje, quién es mi receptor, y el criterio de economía que preside la relación entre uno y otro.

Pero el receptor determina además el código, porque entre yo que comunico, y vosotros que recibís, debe existir una identidad de significado, sin el que la comunicación no es posible.

Y esto nos posiciona ante los grandes retos de la comunicación cristiana de hoy, que seguramente no son demasiado distintos de la comunicación a secas en términos de cultura humana. Se trata de la dificultad para hallar la unidad de significado, como consecuencia de la marginación de la verdad en la cultura postmoderna, que considera que verdad moral, y verdad teológica no pueden ser objeto de investigación sustantiva, relegándolas así a la más estricta intimidad, negándoles todo valor cívico en la vida pública.

El relativismo religioso, pero también, cultural y moral, conducen en el campo de la comunicación a dos resultados igualmente malos. Uno es el de la incomprensión o mala interpretación del mensaje, porque la marginación de lo verdadero acaba por hacerlo incomprensible.

El otro mal resultado se da cuando se aplica la ultra simplificación hasta alcanzar la caricatura de la realidad. Ya no importa describirla, sino que parezca fácil entenderla, aunque para ello la caricatura falte a la verdad.

Por estas razones, una de las tareas titánicas de la comunicación cristiana, es decir radicalmente humana, es la recuperación de la necesidad del sentido de la verdad. Hacer sentir la necesidad de lo verdadero para vivir con sentido. Y esto significa a su vez batallar con otra confusión, que entiende que lo auténtico sólo nace del impulso más primario del deseo.

Y esta necesidad conlleva una tarea estratégica. La cuestión de la verdad viene de la mano de la pérdida del hilo conductor de las fuentes de nuestra moral y religión. El hilo de Ariadna está roto. Si no lo recuperamos nuestras sociedades, especialmente en Europa y Norteamérica, vivirán fragmentadas en grupos que resultaran extranjeros unos de otros en el propio país. Extranjeros cuando no enemigos.

De ahí la importancia de dar la batalla del proyecto cultural, que significa la capacidad de modificar los actuales marcos referenciales; esto es, las formas de pensar comúnmente aceptadas a partir de las cuales las gentes forman criterio y emiten juicios. Esta es la gran tarea a la que puede servir la comunicación cristiana. Lo es, porque parte de estos marcos referenciales eliminan la idea de Dios, dificultan el desarrollo de la Fe, filtran o impiden la llegada con pleno sentido del hecho cristiano, y también, porque están destruyendo los fundamentos objetivos sobre los que se asienta la familia, la educación y la sociedad en gran parte del mundo.

Hay lugares del mundo donde la percepción de estos problemas es máxima y la perentoriedad de la respuesta clara. En otros lugares existe conciencia de la amenaza. Y aún quedan otros países, donde los problemas básicos se mueven en ámbitos de las estrictas necesidades vitales, de las grandes injusticias sociales y carencias materiales, que sitúan las cuestiones a las que me he referido en un plano secundario y lejano. Pero incluso en estas partes del mundo, el desafío llegará, y también porque en un mundo globalizado, la ruptura humana que entraña la injusticia social manifiesta, forma parte del mismo proyecto que conduce a la ruptura antropológica, y a la ruptura cultural.

La comunicación debe contribuir a todas estas misiones en todos los niveles. Para ello la Iglesia cuenta con la fuerza determinante del Espíritu Santo que inspira una realidad evidente: la de ser la única red presencial, viva, que alcanza a todo el mundo, la única organización con unidad de mensaje que puede llegar a la persona en los lugares más recónditos de la tierra. Es una ventaja extraordinaria y difícil de igualar, porque siempre el último canal del mensaje, el más humilde, es el más poderoso, sea este el simple boca a oreja, la reunión presencial, y de una manera especial, la reunión eucarística del domingo, que debería ser el lugar privilegiado para la comunicación transformada en comunión. Es vital mejorar este ámbito tan simple de la comunicación, que a causa de su sencillez, puede ser infravalorado. Pero en él está la clave. ¡Cuántas homilías que son monumentos de comunicación viva y actuante se hacen cada domingo en el mundo y llegan a millones de personas! Pero a la vez ¿cuántas tópicas, aburridas, al margen de los desafíos concretos, se dan, desperdiciando así la oportunidad ante otros tantos millones? Que la excelencia sea el común denominador de este ámbito es una tarea muy principal.

Esta presencia viva de la Iglesia tiene ahora un extraordinario aliado en Internet. La red virtual tiende a ser más potente si es expresión de una red presencial, y a su vez, refuerza a esta. Las posibilidades que ofrece son inmensas, como lo constatan excelentes experiencias. Es el caso de la RIAL, la Red Informática de la Iglesia en América Latina, que fue una precursora. Zenit y más recientemente H2O, son ejemplos actuales bien hechos. En otro ámbito, Catholic.net, y Forumlibertas.com, entre otras muchas realidades, son otros buenos ejemplos. Podría continuar con una larga enumeración porque lo católico posee un una gran presencia en Internet, fruto de su vivacidad en el mundo.

Pero más allá de lo que ya se hace, las posibilidades siguen siendo inmensas: la transmisión de radio y sobre todo de contenidos audiovisuales por Internet, la TV a través de ella, y el acceso a la red desde la pantalla de nuestro televisor, abren nuevas perspectivas, donde el acento se sitúa, cada vez más, en la bondad del contenido, más que en la titularidad del canal. Por eso podemos ser más libres y llegar directamente a más personas en el mundo. La explotación de las redes sociales, el potencial Wiki, el campo que ofrece la nueva generación de teléfonos móviles, el descenso del coste de los ordenadores. Todo esto y otros más, son factores que deberíamos integrar en un proyecto y una estrategia común.

Ello no significa olvidar los canales más clásicos. La radio sigue siendo un medio formidable, las grabaciones en distintos soportes. Todos estos otros medios garantizan el alcance universal del mensaje.

La RIAL marcó un camino. Hoy deberíamos tener la ambición, a partir de su ejemplo, de construir un proyecto multimedia mucho más poderoso basado en la conexión entre las dos redes, la humana y presencial, con la virtual. Conectividad, interacción, centros de recursos audiovisuales y textuales, de manera que cada comunidad, cada parroquia, posea a su alcance los mejores recursos disponibles, es algo que está al alcance. Todo ello redundaría en la calidad y la inteligibilidad. Realizar un proyecto de este tipo es una cuestión sobre todo de voluntad, de organización. Esta es una gran tarea para este nuevo siglo preñado de desafíos y oportunidades.

Termino con unas palabras de Christifideles Laici “En el uso y recepción de los instrumentos de comunicación urge tanto una labor educativa del sentido crítico animado por la pasión por la verdad, como una labor de defensa de la libertad, del respeto a la dignidad personal, de la elevación de la auténtica cultura de los pueblos mediante el rechazo firme y valiente de toda forma de monopolio y manipulación” (44). A todo eso estamos llamados a servir los cristianos.