miércoles, 12 de noviembre de 2008

Fundamentalismo democrático


martes, 04 de noviembre de 2008
Ignacio Sánchez Cámara
Gaceta de los Negocios

Si cabe una democracia totalitaria, también es posible un fundamentalismo democrático. Una de las anomalías de nuestro tiempo es la pretensión de que el creyente, especialmente si es cristiano, y, más aún, si es católico, no puede ser un ciudadano democrático, y debe ser excluido de la vida pública, a menos que renuncie en ella a sus creencias religiosas.

Es la consecuencia de un equivocado entendimiento de las exigencias de la secularización y de la separación entre Iglesia y Estado. Probablemente se trate de algo peor. El principio democrático que atribuye a cada ciudadano un voto no queda condicionado por la forma en que se haya decidido ese voto.

En una sociedad democrática, no se le pregunta a cada ciudadano sobre la procedencia, religiosa o no, de sus principios, convicciones y valores. Basta con que exponga su posición y razones, sin imponerlas. El problema es que la falacia del laicismo militante pretende que toda creencia religiosa entraña la asunción del fundamentalismo. En realidad, el fundamentalista es él.

Quizá convenga precisar algo el término. El fundamentalismo consiste, al menos en su sentido más genuino, en la pretensión de convertir una determinada revelación religiosa, un texto sagrado, en Derecho. Las leyes jurídicas vendrían así a contenerse en el texto sagrado o en la interpretación dominante de él. Pero cuando un hombre religioso participa en la vida pública democrática, al menos en España y en las sociedades occidentales, no pretende nada de eso. Se limita a expresar su posición y convicciones. Igual que los agnósticos o ateos. El fundamentalismo religioso considera que el texto sagrado es el texto legal (en sentido jurídico). Cabría entonces hablar también de un fundamentalismo democrático que pretende lo contrario, es decir, convertir el texto jurídico en verdad sagrada y el Derecho en Moral.

En realidad, estamos ente una interesada y antidemocrática estrategia de exclusión del adversario. La prueba está en que no se le reprocha nada al creyente cuando coincide con la opinión progresista dominante, pero sí cuando se aparta de ella. Un ejemplo. Cuando un creyente se opone a la legalización del aborto o la eutanasia, no exhibe sus creencias religiosas particulares ni pretende imponerlas a los demás; simplemente, extrae las consecuencias lógicas del precepto: “no matarás”. Y apela a argumentos y razones, y no a su fe religiosa.

La prueba es que muchos agnósticos pueden compartir y de hecho comparten esa posición. Su actitud en esto es semejante a la de los demás ciudadanos, a quienes no se les interroga acerca del origen de sus seculares y laicas convicciones. En definitiva, la creencia religiosa sólo excluye de la práctica democrática a quien la posee si renuncia a apelar a argumentos y razones o trata de imponerla por la fuerza. La pretensión de convertir al creyente, especialmente al cristiano, en un apestado democrático es un atentado contra la democracia y contra la verdad histórica.

En conclusión, si el fundamentalismo religioso aspira a convertir una moral derivada de la fe en Derecho, el fundamentalismo seudodemocrático pretende convertir la ley democrática en moral absoluta. Son dos caras del mismo mal.

La diferencia estriba en que mientras el primer riesgo es prácticamente inexistente en las religiones cristianas, el segundo es muy frecuente entre los fundamentalistas ateos. El fundamentalismo se combate con una distinción nítida, que no separación, entre el Derecho y la Moral. Mientras que la Moral es, ante todo, asunto de la conciencia personal y está orientada al perfeccionamiento del hombre, el Derecho persigue fines sociales y, concretamente, la búsqueda de la justicia y de la paz social.

Pero cuando el Derecho aspira a suplantar a la Moral, abandona la democracia y se adentra en el ámbito del fundamentalismo. Una cosa es que, en una democracia, el Estado no asuma ninguna confesión religiosa, y otra muy distinta y antidemocrática, que la democracia se fundamente en el agnosticismo.

Ignacio Sánchez Cámara es catedrático de Filosofía del Derecho.

martes, 11 de noviembre de 2008

Límite a la libertad de expresión: el CAC retira dos licencias a la COPE


(Publicado en Forumlibertas el 10 de noviembre de 2008)
El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) ha retirado este viernes 7 de noviembre las frecuencias con las que la Cadena COPE operaba hasta ahora en las ciudades de Lérida y Gerona y se las ha adjudicado a otros dos operadores.

La cadena de la Conferencia Episcopal Española ha anunciado que interpondrá los recursos judiciales necesarios para impedir que se vea reducida su voz y su presencia en las provincias de Lérida y Gerona, como ya hizo con éxito hace 10 años, cuando “el gobierno de la Generalitat de Cataluña, bajo la presidencia de Jordi Pujol, intentó acallar también nuestra voz”.

El CAC, ente público que tiene la autoridad de regular el ámbito de la comunicación en Cataluña, ha adjudicado 83 licencias de Frecuencia Modulada, entre ellas 17 al Grupo Godó, 12 al Grupo Flaix, 12 a Radio Teletaxi, 9 a la Cadena Ser, 8 al Grupo Planeta y 4 a la Cadena Estel.

Otros grupos más críticos con el gobierno tripartito catalán han salido más perjudicados, como es el caso de Unidad Editorial (el grupo de El Mundo), que no ha recibido ninguna concesión, a pesar de que había presentado 54 ofertas para concurrir en la adjudicación de 22 licencias de emisoras; y de la Cadena COPE, que ha perdido sus dos licencias de Lérida y Gerona.

La decisión del CAC ha recibido numerosas críticas. La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas, Magis Iglesias, ha declarado que la decisión de no renovar dos emisoras a la COPE en Cataluña es un ataque a la libertad de expresión y vulnera el derecho de los ciudadanos a una información plural. Iglesias no dura que los tribunales echarán atrás la decisión del CAC, pero, mientras tanto, denuncia que están poniendo en peligro los 15 puestos de trabajo de esas emisoras.

La presidenta del Partido Popular de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, ha anunciado que va a pedir al Parlamento de Cataluña los criterios básicos que se han seguido en esta concesión, que no garantiza, en su opinión, la pluralidad ni la libertad de expresión.

El exmagistrado de la Audiencia Nacional Javier Gómez de Liaño considera que es momento de que intervenga la justicia y el letrado Manuel Jiménez de Parga, que esta decisión está próxima a la dictadura.

Primera adjudicación y retirada de emisiones de un ente "independiente"

Hace 6 años, la Generalitat puso en marcha un plan piloto para llevar a cabo en Cataluña el Plan Nacional Técnico de FM del gobierno español. Entonces, los operadores radiofónicos empezaron sus emisiones en las frecuencias disponibles, con licencias provisionales.

Ahora, el CAC ha resuelto el concurso de 83 licencias de FM que sacó el pasado mes de enero, en la primera adjudicación de frecuencias para la prestación de servicios audiovisuales en España en la que la convocatoria y la resolución han correspondido íntegramente a una autoridad que se dice "independiente".

En opinión del presidente de COPE, Alfonso Coronel de Palma, “no estamos ante un concurso libre de frecuencias”, sino “ante una serie de emisoras que ya estaban siendo ocupadas y utilizadas de acuerdo con un plan piloto establecido por el propio CAC”, que “se había cumplido sin ningún problema”, por lo que el CAC va “en contra de sus propios actos”.

Para Coronel de Palma, lo más grave es la cuestión de la libertad de expresión, una libertad que no existe “si no tolera a aquellos que son críticos, que discrepan y que no asumen y alaban al poder”. “La voz indiscutiblemente crítica de COPE es silenciada”, ha afirmado, como “en un régimen de naturaleza autoritaria donde se simula una libertad de expresión”.
Por su parte, la asociación Profesionales por la Ética ha invitado a los ciudadanos a protestar al CAC, por teléfono (901 100 321) o por correo electrónico (audiencia.cac@gencat.cat), por "esta arbitraria decisión" que supone "una incalificable agresión a las libertades de prensa, expresión y opinión".

lunes, 10 de noviembre de 2008

Benedicto XVI: Criterios éticos para los trasplantes de órganos


CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 7 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que dirigió Benedicto XVI a los participantes en el congreso internacional sobre el tema "Un don para la vida. Consideraciones sobre la donación de órganos", celebrado del 6 al 8 de noviembre en Roma, por iniciativa de la Academia Pontificia para la Vida, en colaboración con la Federación Internacional de las Asociaciones Médicas Católicas y el Centro nacional Italiano de Trasplantes.


Venerados hermanos en el episcopado,

ilustres señores y señoras:

La donación de órganos es una forma peculiar de testimonio de la caridad. En un período como el nuestro, con frecuencia marcado por diferentes formas de egoísmo, es cada vez más urgente comprender cómo es determinante para una correcta concepción de la vida entrar en la lógica de la gratuidad.

Existe, de hecho, una responsabilidad del amor y de la caridad que compromete a hacer de la propia vida un don para los demás, si se quiere verdaderamente la propia realización. Como nos enseñó el Señor Jesús, sólo quien da la propia vida podrá salvarla (Cf. Lucas 9, 24). Saludo a todos los presentes, en particular al senador Maurizio Sacconi, ministro de Trabajo, Salud y Políticas Sociales de Italia, y doy las gracias al arzobispo monseñor Rino Fisichella, presidente de la Academia Pontificia para la Vida por las palabras que me ha dirigido, ilustrando el profundo significado de este encuentro y presentando la síntesis de los trabajos del congreso.

Junto a él, doy las gracias también al presidente de la Federación Internacional de las Asociaciones Médicas Católicas y al director del Centro Nacional de Trasplantes, subrayando con aprecio el valor de la colaboración de estos organismos en un ámbito como el del trasplante de órganos, que ha sido argumento de vuestras jornadas de estudio y de debate.

La historia de la medicina muestra con evidencia los grandes progresos que se han podido realizar para permitir una vida cada vez más digna a toda persona que sufre. Los trasplantes de tejidos de órganos representan una gran conquista de la ciencia médica y son ciertamente un signo de esperanza para muchas personas que atraviesan graves y a veces extremas situaciones clínicas.

Si nuestra mirada se amplía al mundo entero, es fácil constatar los numerosos y complejos casos en los que, gracias a la técnica del trasplante de órganos, muchas personas han superado fases sumamente críticas y se les ha restituido a la alegría de vivir. Esto nunca hubiera podido suceder si el compromiso de los médicos y la competencia de los investigadores no hubieran podido contar con la generosidad y el altruismo de quienes han donado sus órganos. El problema de la disponibilidad de órganos vitales, por desgracia, no es teórico, sino dramáticamente práctico; se puede constatar en la larga lista de espera de muchos enfermos cuyas únicas posibilidades de supervivencia están ligadas a las pocas donaciones que no corresponden a las necesidades objetivas.

Es útil, sobre todo en el contexto actual, volver a reflexionar en esta conquista de la ciencia para que la multiplicación de las peticiones de trasplantes no trastoque los principios éticos que constituyen su fundamento. Como dije en mi primera encíclica, el cuerpo nunca podrá ser considerado como un mero objeto (Cf. Deus caritas est, n. 5); de lo contrario se impondría la lógica del mercado. El cuerpo de toda persona, junto al espíritu que es dado a cada quien individualmente, constituye una unidad inseparable en la que está impresa la imagen del mismo Dios. Prescindir de esta dimensión lleva a caer perspectivas incapaces de comprender la totalidad del misterio presente en cada hombre. Es necesario, por tanto, que en primer lugar se ponga el respeto por la dignidad de la persona y la defensa de la tutela de su identidad personal.

Por lo que se refiere a la técnica del trasplante de órganos, esto significa que sólo se puede hacer una donación si no se pone en serio peligro la propia salud y la propia identidad y siempre por un motivo moralmente válido y proporcionado. Eventuales motivos de compraventa de órganos, así como la adopción de criterios discriminadores o utilitaristas, desentonarían hasta tal punto con el mismo significado de la donación de que por sí mismos se pondrían fuera de juego, calificándose como actos moralmente ilícitos. Los abusos en los trasplantes y su tráfico, que con frecuencia afectan a personas inocentes, como los niños, tienen que encontrar el rechazo unido de la comunidad científica y médica por ser prácticas inaceptables. Por tanto, deben ser condenadas con decisión como abominables. El mismo principio ético debe ser subrayado cuando se quiere llegar a la creación y destrucción de embriones humanos destinados a objetivos terapéuticos. La misma idea de considerar el embrión como "material terapéutico" contradice los fundamentos culturales, civiles y éticos sobre los que se basa la dignidad de la persona.

Con frecuencia, el trasplante de órganos tiene lugar como un gesto de total gratuidad por parte de los familiares de una persona a quien se ha certificado la muerte. En estos casos, el consentimiento informado es una condición de la libertad para que el trasplante se caracterice por ser un don y no se interprete como un acto coercitivo o de abuso. De todos modos, es útil recordar que los diferentes órganos vitales sólo pueden extraerse ex cadavere [del cadáver, ndt.], que posee una dignidad propia que debe ser respetada. La ciencia, en estos años, ha hecho progresos ulteriores para constatar la muerte del paciente. Es bueno, por tanto, que los resultados alcanzados reciban el consenso de toda la comunidad científica para favorecer la búsqueda de soluciones que den certeza a todos. En un ámbito como éste no se puede dar la mínima sospecha de arbitrio y, cuando no se haya alcanzado todavía la certeza, debe prevalecer el principio de precaución. Para esto es útil incrementar la búsqueda y la reflexión interdisciplinar de manera que se presente a la opinión pública la verdad más trasparente sobre las implicaciones antropológicas, sociales, éticas y jurídicas de la práctica del trasplante. En estos casos, de todos modos, debe asumirse como criterio principal el respeto por la vida del donante de manera que la extracción de órganos sólo tenga lugar tras haber constatado su muerte real (Cf.Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 476). El acto de amor, que se expresa con el don de los propios órganos vitales, es un testimonio genuino de caridad que sabe ver más allá de la muerte para que siempre venza la vida. Debe ser consciente del valor de este gesto quien lo recibe, quien es destinatario de un don que va más allá del beneficio terapéutico. Antes que un órgano recibe un testimonio de amor que debe suscitar una respuesta igualmente generosa, de manera que se incremente la cultura del don y de la gratuidad.

La senda que hay que seguir, hasta que la ciencia descubra nuevas formas posibles y más avanzadas de terapia, tendrá que ser la de la formación y difusión de una cultura de la solidaridad que se abra a todos sin excluir a nadie. Una medicina de los trasplantes coherente con una ética de la donación exige el compromiso de todos por invertir todo esfuerzo posible en la formación y en la información para sensibilizar cada vez más a las conciencias en un problema que afecta diariamente a la vida de muchas personas. Será necesario, por tanto, superar prejuicios y malentendidos, disipar desconfianzas y miedos para sustituirlos con certezas y garantías, permitiendo que crezca en todos una conciencia cada vez más difundida del gran don de la vida.

Deseando que cada uno de vosotros continúe su propio compromiso con la debida competencia y profesionalidad, invoco la ayuda de Dios sobre las sesiones de trabajo del Congreso e imparto a todos de corazón mi bendición.

[Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina

© Libreria Editrice Vaticana]

sábado, 8 de noviembre de 2008

Concluye en Roma el Fórum Católico-Musulmán: proclaman los derechos de la persona.


Cristianos y musulmanes se unen para proclamar los derechos de la persona


CIUDAD DEL VATICAN, jueves, 6 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Al concluir este jueves en Roma el primer Fórum Católico-Musulmán, se ha hecho público un comunicado en el que los representantes de ambas religiones muestran su común apoyo a la dignidad y los derechos de la persona.

El comunicado recoge en 15 apartados varias afirmaciones comunes en cuanto al respeto debido a la persona, tanto hombre como mujer, independientemente de sus creencias. También afirma el respeto a los derechos de las minorías y de la libertad de conciencia.

En su redacción han participado veinticuatro ponentes y cinco consejeros de cada religión. El tema del Seminario ha sido "El amor a Dios, amor al prójimo".



El foro, que por primera vez reúne a representantes islámicos de las diferentes corrientes --chiíes, suníes y otros-- de todo el mundo, constituye una iniciativa del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso y de representantes de los 138 líderes musulmanes que escribieron una carta abierta al Papa y los líderes religiosos cristianos con el título "Una palabra común" (http://www.acommonword.com).


En el primer punto, el comunicado muestra como la concepción de un Dios fuente de amor es compartida por ambas religiones. Para los cristianos, ese amor se muestra en Cristo, y es inseparable del amor al prójimo. Para los musulmanes, el amor es un "poder eterno transcendente que dirige y transforma el respeto humano mutuo", y emana de Dios.

Como consecuencia, ambos proclaman que la vida humana "es el regalo más precioso de Dios a cada persona" que debe ser "conservado y honrado en todas sus etapas". Insisten en que es necesario reconocer la igual dignidad a hombres y mujeres.

Además defienden "el derecho de individuos y comunidades para practicar su religión en privado y en público", así como el respeto a las minorías religiosas".

"Ninguna religión ni sus seguidores deberían ser excluidos de la sociedad. Cada uno debería ser capaz de dar su contribución indispensable al bien de sociedad, sobre todo en el servicio al más necesitado", añade el comunicado.

Concluyen que tanto católicos como musulmanes están llamados "a ser instrumentos de amor y armonía entre creyentes, y para la humanidad en general, renunciando a cualquier tipo de opresión, violencia agresiva y terrorismo, sobre todo cuando se cometen en nombre de la religión, y manteniendo el principio de justicia para todos".

Además, consideran la diversidad de culturas y religiones como "querida por Dios" y como "ocasión de mutuo enriquecimiento" y se comprometen a que estas diferencias "no sean causa de conflictos".

Ambas partes se declaran "satisfechas" del trabajo realizado". Está previsto que el foro vuelva a reunirse dentro de dos años en un país de mayoría musulmana, aunque sin especificar en cuál.




Puede leerse la Declaración Final del Foro Católico-Musulmán en la sección de Documentos de la página web de ZENIT (www.zenit.org).

viernes, 7 de noviembre de 2008

"Yo fui masón": confesiones de un antiguo masón.


Confesiones de un antiguo masón


Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa, revela secretos en “Yo fuy masón”




MADRID, jueves, 6 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa durante 15 años, desvela secretos de la Masonería en un libro recién publicado por "LibrosLibres" con el título "Yo fui masón".

Rituales, normas de funcionamiento interno, juramentos y la influencia en la política de esta organización secreta salen ahora a la luz, en particular las implicaciones del juramento que obliga a defender a otros "hermanos" masones.

El volumen desvela también la decisiva influencia de la Masonería en la elaboración y aprobación de leyes, como la del aborto, en Francia, de la que él, como médico, participó activamente.

Caillet, nacido en Burdeos (Francia) en 1933, especializado en Ginecología y Urología, practicó abortos y esterilizaciones antes y después de que gozasen de amparo legal en su país. Miembro del Partido Socialista Francés, llegó a alcanzar cargos de relevancia en la Administración sanitaria.

--¿Cuándo entra usted oficialmente en la Masonería?

--Maurice Caillet: A principios de 1970 me convocaron para una posible iniciación. Yo lo ignoraba prácticamente todo acerca de lo que me esperaba. Tenía 36 años, era un hombre libre y nunca me había afiliado a sindicato ni partido político alguno. Así pues, una tarde, en una discreta calle de la ciudad de Rennes, llamé a la puerta del templo, cuyo frontón estaba adornado por una esfinge de alas y un triángulo que rodeaba a un ojo. Fui recibido por un hombre que me dijo: "Señor, ha solicitado ser admitido entre nosotros. ¿Su decisión es definitiva?, ¿está usted dispuesto a someterse a la pruebas? Si la respuesta es positiva, sígame". Hice un gesto de aquiescencia con la cabeza. Me puso entonces una venda negra sobre los ojos, me cogió por el brazo y me hizo recorrer una serie de pasillos. Empecé a sentir cierta inquietud, pero antes de poder formularla oí cómo se cerraba la puerta detrás de nosotros...




--En su libro "Yo fui masón" explica que la masonería fue determinante en la introducción del aborto libre en Francia en 1974.
--Maurice Caillet: La elección de Valéry Giscard d'Estaing como Presidente de la República francesa en 1974 llevó a Jacques Chirac a ser elegido Primer Ministro, teniendo éste como consejero personal a Jean-Pierre Prouteau, Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, principal rama masónica francesa, de tendencia laicista. En el Ministerio de Sanidad colocó a Simone Veil, jurista, antigua deportada de Auschwitz, que tenía como consejero al doctor Pierre Simon, Gran Maestre de la Gran Logia de Francia, con el cual yo mantenía correspondencia. Los políticos estaban bien rodeados por los que llamábamos nuestros "Hermanos Tres puntos", y el proyecto de ley sobre el aborto se elaboró con rapidez. Adoptada por el Consejo de Ministros en el mes de noviembre, la ley Veil fue votada en diciembre. ¡Los diputados y senadores masones de derechas y de izquierdas votaron como un solo hombre!

--Usted comenta que entre los masones hay obligatoriedad de ayudarse entre sí. ¿Sigue siendo hoy así?

--Maurice Caillet: Los 'favores' son corrientes en Francia. Ciertas logias tratan de ser virtuosas, pero el secreto que reina en estos círculos favorece la corrupción. En la Fraternal de los Altos Funcionarios, por ejemplo, se negocian ciertas promociones, y en la Fraternal de Construcciones y Obras Públicas se reparten los contratos, con consecuencias financieras considerables.


--¿Usted se beneficio de esos favores?

--Maurice Caillet: Sí. El Tribunal de Apelación presidido por un "hermano" se pronunció sobre mi divorcio ordenando costas compartidas, en lugar de ponerlas todas a mi cargo, y redujo la pensión alimenticia a la ayuda que debía prestar a mis hijos. Tiempo después, tras tener un conflicto con mis tres socios de la clínica, otro "hermano masón", Jean, director de la Caja de la Seguridad Social, al enterarse de este conflicto, me propuso asumir la dirección del Centro de Exámenes de Salud de Rennes.


--¿Afectó a su carrera profesional el abandono de la masonería?

--Maurice Caillet: Desde entonces no he encontrado un puesto en ninguna administración pública o semipública, a pesar de mi rico currículum.

--¿En algún momento tuvo amenazas de muerte?

--Maurice Caillet: Tras ser despedido de mi puesto de trabajo de la administración y comenzar a pleitear contra dicha decisión arbitraria, recibí la visita de un "hermano" de la Gran Logia de Francia, catedrático y secretario regional de Fuerza Obrera, quien me dijo con la mayor frialdad que si pleiteaba ante la magistratura laboral ‘ponía en peligro mi vida' y él no podría hacer nada para protegerme. Nunca imaginé que podría estar amenazado de muerte por conocidos y honorables masones de nuestra ciudad.


--Usted era miembro del Partido Socialista y conocía a muchos de sus "hermanos" que se dedicaban a la política. ¿Podría decirme cuántos masones hubo en el Gobierno de Mitterrand?

--Maurice Caillet: Doce.


--Y, ¿en el actual de Sarkozy?

--Maurice Caillet: Dos.


--Para un ignorante como yo, ¿podría decirme cuáles son los principios de la masonería?
--Maurice Caillet: La masonería, en todas sus obediencias, propone una filosofía humanista, preocupada ante todo por el hombre y consagrada a la búsqueda de la verdad, aun afirmando que ésta es inaccesible. Rechaza todo dogma y sostiene el relativismo, que coloca a todas las religiones en un mismo plano, mientras que desde 1723, en las Constituciones de Anderson, ella se erige a sí misma en un plano superior, como "centro de unión". De ahí se deduce un relativismo moral: ninguna norma moral tiene en sí misma un origen divino y, en consecuencia, definitivo, intangible. Su moral evoluciona en función del consenso de las sociedades.

--Y, ¿cómo encaja Dios en la masonería?

--Maurice Caillet: Para un masón, el concepto mismo de Dios es especial, y eso si es que se le menciona, como en las obediencias llamadas espiritualistas. En el mejor de los casos es el Gran Arquitecto del Universo, un Dios abstracto, pero solamente una especie de "Creador-maestro relojero", como le designa el pastor Désaguliers, uno de los fundadores de la masonería especulativa. A este Gran Arquitecto se le reza, si se me permite la expresión, para que no intervenga en los asuntos de los hombres, y ni siquiera se le cita en las Constituciones de Anderson.


--¿Y el concepto de la salvación?

--Maurice Caillet: Como tal no existe en la masonería salvo en el plano terrenal: es el elitismo de las sucesivas iniciaciones, aunque éstas puedan considerarse pertenecientes al ámbito del animismo, según René Guènon, gran iniciado, y Mircea Eliade, gran especialista en religiones. Es, también, la búsqueda de un bien que no se especifica en ninguna parte... puesto que la moral evoluciona en la sinceridad, la cual, como todos sabemos, no es sinónimo de verdad.


--¿Cuál es la relación de la masonería con las religiones?

--Maurice Caillet: Es muy ambigua. En principio, los masones proclaman con firmeza una tolerancia especial hacia todas las creencias e ideologías, con un gusto muy marcado por el sincretismo, es decir, una coordinación poco coherente de las diferentes doctrinas espirituales: es la eterna gnosis, subversión de la fe verdadera. Por otra parte, la vida de las logias, que ha sido mía durante 15 años, revela una animosidad particular contra la autoridad papal y contra los dogmas de la Iglesia católica.


--¿Cómo comenzó su descubrimiento de Cristo?

--Maurice Caillet: Yo era racionalista, masón y ateo. Tampoco estaba bautizado, pero mi mujer Claude estaba enferma y decidimos ir a Lourdes. Mientras ella estaba en las piscinas, el frío me obligaba a refugiarme en la Cripta, donde asistí, con interés, a la primera misa de mi vida. Cuando el cura, al leer el Evangelio, dijo: ‘Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá', se produjo un choque tremendo en mí porque esta frase la oí el día de mi iniciación en el grado de Aprendiz y la solía repetir cuando, ya Venerable, iniciaba a los profanos. En el silencio posterior -pues no había homilía- oí claramente una voz que me decía: ‘Bien. Pides la curación de Claude. Pero ¿qué ofreces?'. Instantáneamente, y seguro de haber sido interpelado por Dios mismo, sólo me tenía a mí mismo para ofrecer. Al final de la misa, acudí a la sacristía y pedí Inmediatamente el bautismo al cura. Éste, estupefacto cuando le confesé mi pertenencia masónica y mis prácticas ocultistas, me dijo que fuera a ver al arzobispo de Rennes. Ese fue el inició de mi itinerario espiritual.

Más información sobre "Yo fui masón" en www.libroslibres.com

jueves, 6 de noviembre de 2008

Voto popular: California, Florida y Arizona blindan el matrimonio hombre-mujer

Publicado en Forumlibertas.

Florida cambiará su constitución y el voto pro-familia en California ha vencido a famosos, prensa y políticos gays.


Pese a los millones invertidos en defender el matrimonio homosexual por parte de Angelina Jollie, Brad Pitt, George Lucas y mil famosos más, parece que los ciudadanos de a pie han ganado: el matrimonio en California será, por su Constitución, sólo de hombre y mujer.

Las televisiones de California emitieron un anuncio de mormones barbudos armados con rifles que entraban en la casa de un inocente matrimonio de lesbianas y rompen su licencia matrimonial. Era una forma, nada sutil, de insistir en que votar por el matrimonio “sólo hetero” era fanatismo religioso y violencia.

La alcaldía de San Diego votó (seis contra dos) que la ciudad se oponía oficialmente a la Proposición 8 de matrimonio “sólo hetero”. La empresa Pacific Gas & Electric donó 250.000 dólares para luchar contra la Proposición 8. Todos los obispos episcopalianos de California, afines al homosexualismo político, predicaron contra la Proposición 8.

Apple donó 100.000 dólares contra la Proposición 8. Google hizo un anuncio público: la empresa estaba corporativamente contra la proposición 8. Los famosos de California, y casi todo Hollywood, hicieron campaña contra la proposición.

Y sin embargo, la Proposición 8, ha ganado, financiada solo con el bolsillo de contribuyentes de a pie, sin apoyo de famosos, y coordinada por una enorme alianza interreligiosa. Ha sido la victoria de la gente de la calle, de las familias normales, contra el “establishment” político, de la gran empresa y de los medios de comunicación.

Hay que recordar que en el 2000 los californianos votaron ya a favor de que el Estado se abstuviese de reconocer como matrimonio cualquier unión que no fuese de un hombre con una mujer. Pero la expresión popular fue anulada en mayo de 2008, saboteada (así lo sintió la gente) por el Tribunal Supremo de California.

Para el votante de a pie, jueces activistas y lobbistas gays habían impuesto su criterio desoyendo al ciudadano. Así que, en pocos meses, iniciaron la Proposición 8 para cambiar la constitución de California y especificar que el matrimonio será sólo de hombre y mujer. Una gran victoria para la sociedad civil y una derrota colosal para el lobby gay, que veía en California su paraíso legal y social.

Con el 86% de las urnas californianas ya abiertas, la proposición 8 contaba con un apoyo del 52% de los votantes. Las urnas que quedan, de zonas más rurales o lejanas, confirmarán el resultado.

También Arizona y la populosa Florida han votado a favor de definir el matrimonio como unión hombre-mujer. Aunque Florida ha votado por Obama, el 62% de los votantes ha aprobado esta definición, por lo que se supera el 60% que pide la ley para modificar la constitución del Estado.

De hecho, todos y cada uno de los condados de Florida (excepto uno, el condado Monroe, núcleo gay en los lujosos Cayos de Florida), han votado a favor de blindar el matrimonio en la Constitución. Hay que decir que según las encuestas (y los medios) nunca se esperó que hubiera más de un 59% de votos a favor... una vez más, la realidad, con su 62%, superó a las previsiones, quizá retocadas por el ideario de los medios.

Arizona repetía intento: en 2006 ya lo había intentado, pero no lo consiguió por algunos detalles en la forma en que estaba redactado. Cambiando algunas palabras por fin los ciudadanos han definido de forma definitiva en su Constitución el matrimonio como la unión de dos sexos.

Así, Arizona, Florida y California se suman a otros 27 estados que desde el 2004 han votado medidas para definir el matrimonio, exclusivamente, como unión hombre-mujer. Se ha tratado de una reacción popular, casi siempre mediante referendos ciudadanos, para proteger las legislaciones estatales del activismo de jueces políticamente pro-homosexualistas, como fueron los del Tribunal Supremo de Massachusetts que en 2004 indignaron a las familias norteamericanas.

Tres años después del aprobarse el matrimonio homosexual en España y Canadá, en Estados Unidos aparece más lejano que nunca, incluso en California. Ha sido la acción popular y comunitaria y, como demuestra el caso de Florida, ha sido en muchos casos la misma gente que ha votado a Obama.

ELECCIONES ESTADOUNIDENSES, LAS OTRAS PROPUESTAS


California y dos estados más rechazan el matrimonio homosexual

El día en que los estadounidenses eligieron presidente a Barack Obama, también se pronunciaron sobre 153 propuestas sometidas a votación en 36 estados. Se aprobaron las tres que prohíben el matrimonio homosexual y se rechazaron las tres que habrían impuesto restricciones al aborto. Un estado eliminó la discriminación positiva, y otro legalizó el suicidio con cooperación de un médico.
Firmado por Aceprensa
Fecha: 5 Noviembre 2008


La mayor parte de las consultas se referían a cuestiones bastantes mundanas, como subidas o recortes de impuestos (24), emisiones de deuda pública para pagar distintas necesidades (16), o la apertura de casinos (11). Pero otras eran sobre asuntos de mayor relevancia moral, social o política.

Matrimonio homosexual
La Proposición 8 de California, que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo, ha ganado por mayoría del 52,5%. Se trata de una enmienda constitucional que define el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, y se presentó para restablecer la decisión popular que fue revocada por sentencia judicial. Los californianos ya habían aprobado lo mismo que ayer en otro referéndum celebrado hace ocho años (cfr. Aceprensa 39/00), que reformó el Código de Familia; en 2005, el Parlamento estatal quiso anular el cambio, pero el gobernador puso el veto (cfr. Aceprensa 103/05); luego el Tribunal Supremo del estado declaró inconstitucional la prohibición decidida en el plebiscito (cfr. Aceprensa 57/08). La votación de ayer deroga la sentencia.

Otros dos estados, Arizona y Florida, aprobaron ayer sendas enmiendas constitucionales como la de California y las de otros 26 que lo hicieron antes. En Florida era una iniciativa popular que necesitaba mayoría del 60% para salir adelante; ha obtenido el 62%. La de Arizona había sido aprobada por el Parlamento y estaba pendiente de confirmación por los electores, que la han dado con 56,5% de los votos.

Por otro lado, Arkansas no entregará niños en adopción o en acogimiento a parejas no casadas (sí, como hasta ahora, a individuos). La propuesta, que ha recibido un 57% de síes, estaba pensada originalmente para impedir la adopción solo a las parejas homosexuales, pero luego los promotores, del Arkansas Family Council, la extendieron a todas las parejas de hecho.

Aborto
Por segunda vez, Dakota del Sur rechazó (55%) prohibir el aborto excepto en algunos casos extremos: peligro grave para la vida o salud de la madre, o violación o incesto denunciado. Hace dos años los electores revocaron, por mayoría similar, una ley más severa aprobada por el Parlamento (cfr. Aceprensa 31/06). Esta vez la propuesta era una enmienda constitucional de iniciativa popular.

En California perdió, por mayoría del 52%, la propuesta de exigir dos condiciones para que pueda abortar una menor no emancipada: notificación previa a los padres o tutores y,una vez hecha, esperar 48 horas.

En Colorado no fue admitida, por muy amplio margen (73% de votos en contra), una propuesta de definir como persona, a efectos legales, al embrión humano desde el momento de la concepción.

Eutanasia
El estado de Washington aprobó (59%) una ley muy similar a la vigente en el vecino Oregón, que en 1997 legalizó el suicidio con cooperación médica. Desde ahora, un paciente terminal con pronóstico de seis meses o menos de vida, con plena capacidad mental, podrá pedir al médico una dosis mortal de barbitúricos. No se los administrará el médico: tendrá que tomarlos el propio enfermo.

Células madre embrionarias
Los electores de Michigan decidieron (52,6%) dar más facilidades a los experimentos con células madre embrionarias. Se permitirá donar embriones humanos creados in vitro y almacenados en clínicas de reproducción asistida que no serán implantados, para extraer de ellos líneas de células madre con destino a la investigación sobre enfermedades. Pero sigue estando prohibida la clonación humana.

Discriminación positiva
Colorado y Nebraska han votado sendas enmiendas constitucionales, de iniciativa popular, para prohibir la discriminación positiva. Las dos propuestas, y otra más en Arizona que no obtuvo firmas suficientes para llegar a las urnas, fueron promovidas por la misma organización y están redactadas en términos similares. La medida prohíbe a los organismos estatales toda discriminación o trato de favor por razón de raza, sexo, color, etnia u origen nacional en la selección de empleados o de contratistas. Fue aprobada por amplio margen en Nebraska (57,6%), pero en Colorado el resultado aún es incierto: con el escrutinio en el 91%, iba ganando el no por muy poco (50,4%).

Drogas
Massachusetts ha despenalizado la posesión de pequeñas cantidades de marihuana (65%). Michigan ha aprobado el uso de la misma droga con fines terapéuticos (62,6%). En California se ha rechazado (60%) suavizar las penas por delitos sin violencia relacionados con la droga. La idea era dar más facilidades para la rehabilitación y recurrir menos al encarcelamiento.